sábado, 10 de diciembre de 2011

VECINOS

       Vivo en el mismo departamento desde que me casé.  Eso ocurrió hace  muchos años. Los vecinos de nuestra casa fueron cambiando durante ese largo tiempo.
       Se trata de un edificio de trece pisos y sesenta y siete departamentos. Es imposible registrar a todos sus ocupantes y sus mudanzas.            
       Algunos personajes, que nunca olvidaremos, fueron especialmente significativos.
       Primero fue Martín, que vivía en el cuarto piso, casi pegado a nuestro departamento, y al que padecimos durante muchos años. Borracho, sucio, con cualquier cantidad de gatos en la casa.
       Le cortaron el agua, la luz y el gas porque no pagaba y un día tiró un televisor por la ventana en un ataque de ira.
      También traía desconocidos a la casa. Una vez se bajó los pantalones en la calle, cerca de la entrada, se puso en cuclillas y allí nomás defecó.  Por suerte yo no estuve presente en dicho evento.
       Por todos sus escándalos, a veces lo llevaban preso, otras lo internaban en el Borda, pero siempre retornaba.  Finalmente no volvió más y no sabemos si vive ni donde está.  
       El departamento que ocupaba, que era de unos familiares, tuvo que ser sometido a una muy especial desinfección y limpieza  con personal especializado. Los que se encargaron de hacer esa labor estaban horrorizados. Decían que nunca se habían topado con un lugar como ese.   
       Con la desaparición de Martín,  respiramos aliviados frente al novedoso clima de  paz que produjo su ausencia.  Pensamos, ingenuamente,  que  ya nada más alteraría la tranquilidad de nuestro edificio.
       Pero las cosas cambiaron súbitamente. Hace pocos meses, recibimos una  sorpresa siniestra de otros vecinos.  Todo el barrio se sacudió y fue noticia importante en los diarios.  

     Doble suicidio: Una madre y su hijo se arrojan de un piso  11º
      Ambos se arrojaron desde el undécimo piso de un edificio ubicado en el barrio de Retiro. Primero se suicidó la mujer y luego,  hizo lo mismo su hijo. El trágico hecho ocurrió ayer por la mañana, cuando la mujer, por causas que se tratan de establecer, se quitó la vida tirándose desde su departamento ubicado en el piso 11. Según trascendió, poco después llegó su hijo, advertido por la policía de este lamentable suceso, quien en un descuido del personal policial que se encontraba en el lugar, también adoptó la misma decisión de su madre y se arrojó al vacío. 

        Todo fue así como se relata en el diario.
        Es muy difícil olvidar lo ocurrido aquel día.
        La mujer se arrojó al vacío alrededor de las ocho de la mañana y el hijo lo hizo, media hora más tarde.
        Yo pude ver los cuerpos de ambos desde la ventana de mi consultorio y Alejandro, mi marido, fue testigo presencial del suicidio del hijo.  Él  estaba parado en la entrada de nuestro edificio, con los ojos dirigidos  hacia el cuerpo de la madre,  cuando  escuchó un estruendo: era el ruido que hizo el cuerpo del hijo al caer desde esa altura.  
        La madre cayó de espaldas, boca arriba, con las piernas abiertas y los brazos en cruz. Estaba muy hermosa, con el pelo suelto, descalza, medio desnuda y sin ningún signo externo de traumatismo. Parecía estar durmiendo.
      El hijo, un bello Adonis de inciertos 35 ó 40 años,  se precipitó boca abajo y cayó casi encima de ella  con los brazos abiertos. Era posible imaginar un último gran abrazo mortal. 
       Me acordé de Martín, que tiró el televisor por la ventana, y de los vecinos que se lanzaron del piso once, porque acabo de ver al camión de mudanzas.  ¿Qué arrojarán los nuevos ocupantes?





2 comentarios:

  1. De los nuevos, no puedo pronosticar nada. Pero de los viejos, puedo recordar que una nena y su hermano, en el 4º piso, a fines de los años 70, solían arrojar por el balcón un líquido, al que habían denominado "la fórmula" (mezcla de todos los líquidos que encontraban en la casa, que usualmente eran shampú, colonia, algún jarabe, plasticola y soda), que ponían primero en una jeringa, para lograr un efecto más dramático. Eso es lo que me contaron.

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  2. Diana: Muy interesante tu comentario.
    Me intriga conocer quienes fueron esos niños:)
    Por lo visto había más vecinos que también arrojaban cosas. ja,ja

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